Función de la articulación subastragalina
La articulación subastragalina es clave para los movimientos de inversión y eversión del pie, que permiten adaptar la pisada a superficies irregulares.
Estos pequeños movimientos son esenciales para mantener el equilibrio y una correcta biomecánica durante la marcha. Cuando la artrosis afecta a esta articulación, estos movimientos se ven limitados, generando rigidez y dificultad para caminar con normalidad.
Síntomas de la artrosis subastragalina
El síntoma más frecuente es el dolor en la zona lateral y posterior del pie, especialmente por debajo del maléolo externo del tobillo.
Este dolor suele aumentar con la actividad física y puede limitar la capacidad para caminar, correr o permanecer de pie durante largos periodos.
A medida que la artrosis avanza, el paciente puede notar:
- dificultad para caminar por terrenos irregulares
- rigidez en el pie
- pérdida de movilidad
- sensación de inestabilidad
En muchos casos, los pacientes acuden a consulta cuando el desgaste articular ya es significativo.
Causas de la artrosis subastragalina
La causa más frecuente de artrosis subastragalina precoz es haber sufrido una fractura previa del calcáneo.
También pueden influir otros factores como lesiones ligamentarias, alteraciones en la pisada o deformidades del pie que generan una sobrecarga continua en la articulación.
El envejecimiento y la predisposición genética también pueden favorecer el desarrollo de esta patología.
Tratamiento conservador de la artrosis subastragalina
En las fases iniciales o moderadas, el tratamiento se basa en medidas conservadoras orientadas a reducir el dolor y mejorar la función del pie.
Se recomienda modificar la actividad física, evitando caminar largas distancias, correr o realizar ejercicios de impacto.
Actividades como la natación, la bicicleta o el trabajo de fuerza controlado ayudan a mantener la movilidad sin sobrecargar la articulación.
En algunos casos puede ser recomendable perder peso si existe sobrecarga mecánica.
También pueden utilizarse condroprotectores o suplementos nutricionales, aunque su eficacia es mayor en fases iniciales.
Infiltraciones para la artrosis del pie
En determinados casos, las infiltraciones intraarticulares pueden ayudar a mejorar los síntomas.
Las infiltraciones con ácido hialurónico o sustancias viscosas pueden reducir el dolor y mejorar la movilidad de la articulación en fases iniciales de la enfermedad.
Cirugía de la artrosis subastragalina en Aranjuez
Cuando el dolor es incapacitante y el tratamiento conservador no consigue mejorar la calidad de vida del paciente, se plantea la cirugía.
En Centro Clínico Quirúrgico Aranjuez utilizamos diferentes técnicas quirúrgicas según el grado de afectación.
Artroscopia subastragalina
Es una técnica mínimamente invasiva que se utiliza en casos menos avanzados.
Permite eliminar osteofitos, realizar una sinovectomía y mejorar la superficie del cartílago. Se trata de una intervención ambulatoria que puede mejorar los síntomas, aunque no suele resolver completamente el problema.
Artrodesis subastragalina
En los casos más avanzados, la técnica de elección es la artrodesis subastragalina, que consiste en fijar la articulación para eliminar el dolor.
Aunque esta intervención limita los movimientos de inversión y eversión del pie, permite una mejora significativa del dolor y la función.
La fijación se realiza habitualmente mediante tornillos, con resultados muy satisfactorios en la mayoría de los pacientes.