Colocación de los hilos tensores
Los hilos tensores, que no se ven ni se palpan una vez implantados, se colocan siguiendo vectores de tensado diseñados para actuar sobre las zonas donde se produce pérdida de soporte en los tejidos faciales.
Mecanismo de acción de los hilos tensores
El efecto del tratamiento se basa en dos mecanismos principales:
Efecto mecánico de soporte
Los hilos generan una ligera tracción en los tejidos que contribuye a mejorar el descolgamiento facial y a redefinir el contorno del rostro.
Estimulación biológica de la piel
La presencia del hilo estimula la actividad de los fibroblastos, favoreciendo la producción de colágeno y mejorando progresivamente la calidad y firmeza de la piel.
Material de los hilos tensores
Los hilos tensores tienen su origen en Japón y se han utilizado durante años en medicina como material de sutura, especialmente en cirugía cardiovascular.
El material utilizado es la polidioxanona (PDO), una sustancia biocompatible y bioabsorbible ampliamente utilizada en medicina.
Este material se reabsorbe de forma progresiva por el organismo aproximadamente en seis meses, mientras que la estimulación de colágeno generada en el tejido puede prolongar los efectos del tratamiento durante más tiempo.
Efecto de los hilos tensores sobre la piel
Gracias a estas características, los hilos tensores permiten crear una estructura de soporte para los tejidos con flacidez, favoreciendo una redensificación progresiva de la piel y contribuyendo a mejorar su firmeza.
Se trata de un tratamiento rápido, mínimamente invasivo y bien tolerado, que permite obtener un efecto de lifting facial acompañado de una revitalización dérmica progresiva.
Tipos de hilos tensores PDO
Dentro de los hilos PDO existen diferentes tipos de suturas, diseñadas para adaptarse a las necesidades de cada paciente. Entre ellas se encuentran:
• hilos barbedos (BARBADOS), que incorporan pequeñas espículas para mejorar la capacidad de tracción sobre los tejidos
• hilos anchor, diseñados para proporcionar mayor soporte en zonas con pérdida de firmeza
La elección del tipo de hilo y la técnica de colocación se realiza tras una valoración médica individualizada.
Beneficios del lifting con hilos tensores
El tratamiento con hilos tensores en Aranjuez permite mejorar la flacidez facial mediante un procedimiento mínimamente invasivo que estimula los procesos naturales de regeneración de la piel.
Entre los beneficios más habituales del tratamiento destacan:
- mejora de la firmeza de la piel
- redefinición del contorno facial
- estimulación de colágeno
- mejora de la textura cutánea
- procedimiento ambulatorio con recuperación rápida
- tratamiento de rejuvenecimiento facial sin cirugía
La valoración médica permite determinar si el tratamiento con hilos tensores PDO es el procedimiento más adecuado para cada paciente.
¿En qué consiste la técnica?
El hilo se introduce a través de unas agujas finas, sin tener que realizar incisiones ni anclajes. Estos hilos se caracterizan por estar compuestos de múltiples filamentos de polidioxanona (PDO), material biocompatible, degradable y altamente seguro, utilizado a nivel hospitalario.
Es un tratamiento ambulante, no invasivo y con una recuperación inmediata. Se realiza con anestesia local. El procedimiento dura aproximadamente 30 minutos y el paciente puede continuar con sus actividades habituales.
Zonas que pueden tratarse con hilos tensores
El tratamiento con hilos tensores puede aplicarse en distintas zonas del rostro donde aparece pérdida de firmeza o descolgamiento de los tejidos.
Entre las zonas más tratadas se encuentran:
• mejillas
• contorno mandibular
• surcos nasogenianos
• cuello
• zona de las cejas
La colocación de los hilos se realiza siguiendo vectores de tensado específicos, diseñados para mejorar el soporte de los tejidos y favorecer resultados naturales.
Resultados del lifting con hilos tensores
Los resultados del tratamiento con hilos tensores PDO se producen de forma progresiva a medida que el tejido responde al estímulo biológico del tratamiento.
Tras el procedimiento pueden observarse:
- mejora del contorno facial
- mayor firmeza de la piel
- mejora de la textura cutánea
- reducción del descolgamiento facial
El resultado continúa evolucionando conforme se produce la regeneración del colágeno en los tejidos tratados.
¿En qué casos está indicado este tipo de tratamiento?
- Personas entre 30 y 70 años, aunque no hay una edad mínima.
- Refrescar un lifting quirúrgico tradicional.
- Quien no puede realizarse un lifting tradicional.
- Personas de edad y diabéticas.
- Diferentes tipos de piel: blanca, morena, negra ya que este procedimiento no produce cicatrices.
¿Cuándo puede no ser el tratamiento más adecuado?
Está contraindicado en personas con exceso de grasa facial o con tejidos faciales muy flácidos.
Para estas personas puede ser recomendable el lifting tradicional quirúrgico, que permite tratar casos de flacidez más avanzada.
La valoración médica permite determinar el tratamiento más adecuado en cada caso.