Diagnóstico dirigido
Identificamos si el origen es bacteriano, fúngico o vírico antes de pautar nada, para acertar con el tratamiento desde el primer día.
Tratamiento personalizado
Ajustamos la pauta tópica u oral a tu tipo de infección, tu zona afectada y tus antecedentes de salud.
Prevención de complicaciones
Actuamos a tiempo para evitar que una lesión localizada progrese a celulitis, abscesos o infecciones profundas.
Seguimiento cercano
Controlamos la evolución hasta la resolución completa y te damos pautas para reducir el riesgo de recaída.