Lo esencial
Si solo tienes 30 segundos- La artrosis de la articulación astragaloescafoidea es el desgaste de una de las articulaciones del mediopié, entre el astrágalo y el escafoides.
- Duele al caminar y al cargar el peso, mejora en reposo y a veces se nota un relieve duro en el empeine que roza con el zapato.
- Se orienta con la exploración y, si hace falta, radiografía en carga, TAC o resonancia.
- Muchos casos mejoran con calzado, plantillas e infiltraciones; cuando el desgaste es avanzado se valora la artrodesis en consulta.
Llevas una temporada con una molestia en el empeine o en la parte interna del pie. Al principio solo aparecía al final del día, pero ahora notas que duele al caminar, que ciertos zapatos aprietan justo ahí y que los primeros pasos de la mañana cuestan más de la cuenta.

Si te suena, puede que estés ante una artrosis de la articulación astragaloescafoidea, el desgaste de una de las articulaciones del mediopié. Es un cuadro frecuente y, aunque limita bastante, en muchos casos se maneja bien cuando se entiende de dónde viene. En el Centro Clínico Quirúrgico, en Aranjuez, lo vemos a menudo en consulta. Vamos a explicarlo con calma.
Pon el dedo donde te duele
¿Dónde notas la molestia en el pie?
Empeine, dorso del mediopié
El dolor en el empeine, justo donde se atan los cordones, es típico cuando una articulación del mediopié se desgasta. A veces se nota un pequeño relieve óseo que roza con la lengüeta del zapato.
Parte interna, bajo el tobillo
La articulación astragaloescafoidea está en la parte interna del mediopié, entre el astrágalo y el escafoides. El dolor ahí, al caminar o al girar el pie, orienta hacia su desgaste.
Arco del pie al apoyar
Cuando duele el arco al cargar el peso y el pie tiende a aplanarse, puede haber una sobrecarga de esta zona. Conviene revisar cómo apoya el pie completo.
Hacia el tobillo o los dedos
El dolor puede irradiar hacia el tobillo, sobre todo al andar por terreno irregular. Distinguir si viene del tobillo o del mediopié forma parte de la exploración.
Es una orientación para ubicarte, no un diagnóstico: lo confirma siempre la valoración médica.
¿Qué es la articulación astragaloescafoidea?
Es una de las articulaciones del mediopié, la parte central del pie. Une dos huesos: el astrágalo, que conecta el pie con la pierna, y el escafoides (o navicular), que queda justo por delante, hacia la parte interna del pie.
Esa articulación trabaja cada vez que el pie se adapta al suelo y cada vez que empujas al caminar. Cuando el cartílago que la recubre se va desgastando, aparece la artrosis: el hueso roza con el hueso y el pie avisa con dolor al apoyar, rigidez y, a veces, un pequeño bulto en el empeine.
Prueba tres situaciones
Caminas o te pones de puntillas
Al dar el paso y empujar con la parte delantera del pie, el mediopié soporta y transmite toda la carga. Si la articulación está desgastada, ese momento suele ser el que más duele.
De pie, con el peso repartido
Con los dos pies apoyados y quieto, la carga se reparte y la articulación trabaja menos. Si tienes que estar de pie, suele ser la postura que menos molesta.
Sentado, sin apoyar el pie
Al quitar el peso de encima, la articulación se descarga y el dolor cede. Por eso muchas personas notan alivio en reposo y la molestia vuelve al levantarse y caminar.
¿Por qué aparece?
El cartílago de la articulación puede desgastarse por varios motivos, y a menudo se suman unos con otros. No siempre coincide con un golpe o un esfuerzo claro: a veces es el paso de los años sobre un pie que ya trabajaba de más.
- Desgaste del cartílago (artrosis primaria):
con los años, el cartílago que recubre la articulación se adelgaza y los huesos acaban rozando entre sí.
- Secuelas de lesiones antiguas:
un esguince grave, una fractura del mediopié o una luxación mal curada pueden acelerar el desgaste años después.
- Sobrecarga e impacto repetido:
muchas horas de pie, deportes de impacto o el exceso de peso castigan la articulación día tras día.
- Alteraciones del apoyo:
un pie plano, el descenso del arco o una pisada alterada cambian cómo se reparten las cargas en el mediopié.
No hace falta reunir todas estas causas. A veces basta con un esguince antiguo y unos años caminando mucho para que la articulación empiece a quejarse.
Pausa de 30 minutos
Pon un aviso cada 30 minutos cuando pases mucho rato de pie o caminando. Es tu recordatorio para descargar el pie y moverlo con suavidad. Déjalo abierto en una pestaña mientras tanto.
Tres ideas que conviene revisar
Si me duele el pie al andar, es cosa del calzadoEn realidad
A veces el origen está en una articulación del mediopié que se ha desgastado. Cambiar de zapato puede aliviar, pero no resuelve el fondo del problema.
La artrosis es desgaste y no se puede hacer nadaEn realidad
Hay bastante margen: desde plantillas y calzado adecuado hasta infiltraciones y, en casos concretos, cirugía. Lo que se hace depende de cada persona y de cómo evoluciona.
Una artrodesis me dejará el pie rígido y cojeandoEn realidad
La articulación astragaloescafoidea tiene poco recorrido, así que fijarla suele calmar el dolor conservando una marcha funcional. El resultado se valora caso a caso en consulta.
¿Cómo distinguirla de otras molestias del pie?
Hay tres señales que, juntas, orientan bastante hacia una articulación del mediopié. Ninguna confirma nada por sí sola, pero si las reconoces merece la pena contárselas al médico.
Señal 1: duele al cargar el peso y mejora en reposo
Es un dolor mecánico: aparece o empeora al caminar, al estar mucho rato de pie o al andar por terreno irregular, y cede cuando te sientas o descansas. Ese patrón, ligado al apoyo, es muy orientativo de un problema articular del mediopié.
Señal 2: un relieve duro en el empeine que roza con el zapato
Con el tiempo pueden formarse pequeños picos de hueso (osteofitos) en el dorso del mediopié. Se notan como un bulto duro que molesta al rozar con la lengüeta o los cordones del zapato.
Señal 3: rigidez al arrancar, sobre todo por la mañana
Tras la noche o después de estar un rato sentado, los primeros pasos cuestan y el pie va soltándose a medida que caminas. Esa rigidez de inicio es habitual en la artrosis.
De un vistazo
| Artrosis del mediopié | Fascitis plantar | Neuroma de Morton | |
|---|---|---|---|
| Dónde empieza | En el empeine y la parte interna del mediopié | En la planta del talón | En la zona delantera, entre los dedos |
| Cómo es el dolor | Sordo y mecánico, al cargar | Pinchazo agudo | Quemazón, como una piedra en el zapato |
| Qué lo empeora | Caminar, terreno irregular, empujar | Los primeros pasos de la mañana | Zapato estrecho y de tacón |
| En reposo | Mejora al descargar el pie | Mejora tras caminar un poco | Mejora al descalzarse |
| Pista típica | Relieve duro en el empeine y rigidez | Duele al arrancar y por la tarde | Alivia al quitarse el zapato |
Aun así, conviene no sacar conclusiones por tu cuenta. Un dolor en el pie al caminar puede confundirse con otras causas, como la fascitis plantar, que se nota más en el talón que en el mediopié. Se parecen en que molestan al apoyar, pero el punto y el patrón son distintos, y la exploración ayuda a separarlos.
¿Cómo se confirma el diagnóstico?
Lo primero es la consulta. El médico explora el pie, localiza el punto exacto que duele, comprueba la movilidad y el apoyo, y hace algunas maniobras para ver qué reproduce la molestia. Esa exploración, bien hecha, ya orienta mucho hacia dónde está el problema.
Si hace falta, se completa con pruebas de imagen. La radiografía en carga, de pie, muestra el pinzamiento de la articulación y los picos de hueso; a veces se añade un TAC o una resonancia para ver mejor el cartílago y el resto de articulaciones del mediopié. Un detalle importante: la imagen tiene que encajar con lo que cuentas y con lo que se ve en la exploración.
Tu nota para la consulta
Márcalas a medida que las tengas claras: con estas cuatro respuestas la valoración va mucho más al grano.
¿Lo notas en tu pie?
Si te duele el mediopié al caminar o notas un bulto en el empeine que roza con el zapato, puede valorarse en la Unidad del Dolor del Centro Clínico Quirúrgico, en Aranjuez. Cuanto antes se estudia, mejor se orienta.
¿Qué se puede hacer?
La buena noticia es que muchos casos se controlan con medidas conservadoras, sin pasar por quirófano. El tratamiento se decide según cada persona, cómo evoluciona y qué muestra la exploración.
Medidas conservadoras
Suelen incluir calzado de suela rígida que limite el movimiento doloroso, plantillas u ortesis que repartan mejor la carga, control del peso, fisioterapia y la medicación que indique el médico en cada momento. El objetivo es descargar la articulación y calmar la inflamación.
Infiltración guiada por imagen
Cuando el dolor no cede, se puede valorar una infiltración ecoguiada sobre la articulación para calmar la inflamación y confirmar de dónde viene el dolor. En fases iniciales también se estudian opciones de medicina regenerativa según el caso.
Cirugía de artrodesis
Cuando el desgaste es avanzado y lo conservador no basta, puede plantearse la artrodesis: fijar la articulación astragaloescafoidea para que deje de moverse, con el objetivo de calmar el dolor que produce. Al ser una articulación de poco recorrido, suele tolerarse bien. Es una decisión que se valora en consulta.
Cada una de estas opciones tiene sus indicaciones y sus contraindicaciones, que se explican en consulta antes de decidir nada. Los resultados varían de una persona a otra, por eso lo importante es valorar tu caso concreto.
¿Cuándo conviene consultar?
Si el dolor del pie lleva semanas sin mejorar, te hace cojear o te limita para trabajar o caminar, es momento de que lo vea un profesional. Y si el pie se deforma, se hincha mucho o no puedes apoyarlo, no lo dejes pasar.
Toca cada luz
No lo dejes pasar
- No puedes apoyar el pie
- Deformidad que va a más o pie muy hinchado
- Enrojecimiento con fiebre o dolor tras un golpe fuerte
Conviene que lo valoren
- Dolor que no cede en varias semanas
- Cojeas o evitas apoyar bien el pie
- Un bulto en el empeine que molesta cada vez más
Puedes empezar en casa
- Dolor leve que mejora con el reposo
- Molestia solo con cierto calzado
- Alivia al descargar el pie y cambiar de zapato
En la Unidad del Dolor del Centro Clínico Quirúrgico, en Aranjuez, podemos explorar tu pie, revisar tus pruebas y explicarte las opciones que encajan contigo. Si llevas tiempo con esta molestia, pide tu cita de valoración y lo vemos con calma.
Lo que nos preguntáis en consulta
¿La artrosis del mediopié tiene cura?
La artrosis no se revierte, pero el dolor sí se puede controlar en buena parte de los casos. Con las medidas adecuadas muchas personas hacen vida normal, y cuando hace falta, la cirugía busca quitar el dolor de esa articulación. Cada caso se valora de forma individual.
¿Puedo seguir caminando o debería parar?
No se trata de dejar de moverse, sino de evitar lo que más te dispara el dolor, como el terreno irregular o estar muchas horas de pie. El calzado adecuado ayuda bastante. En consulta se ajusta a tu caso.
¿Para qué sirve una infiltración si luego hay que operar?
La infiltración puede calmar el dolor durante un tiempo y, además, ayuda a confirmar que la molestia viene de esa articulación. No siempre es el paso previo a operar: en muchos casos permite ganar tiempo con buena calidad de vida.
¿Me quedaré cojo después de una artrodesis?
La articulación astragaloescafoidea tiene muy poco movimiento, así que fijarla no suele impedir caminar con normalidad. Lo que busca es calmar el dolor. La recuperación y el resultado dependen de cada persona y se explican antes de la cirugía.
¿Cuánto tarda la recuperación de una artrodesis?
Varía según cada caso, pero suele implicar un periodo sin cargar el peso sobre el pie y después una vuelta progresiva a la actividad, con revisiones hasta que la fusión consolida. El equipo te marca los plazos en cada fase.
¿Las plantillas resuelven el problema?
Las plantillas y el calzado adecuado no reparan la articulación, pero reparten mejor la carga y pueden aliviar bastante el dolor. En fases iniciales son una ayuda importante dentro del tratamiento.
Unidad del Dolor · Aranjuez
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Reunimos exploración, pruebas y las distintas opciones de tratamiento en un mismo sitio, en Aranjuez. Pide tu cita de valoración y revisamos tu caso sin prisa.
- Dónde
- c/ Foso, 156 · Aranjuez (Madrid)
- Teléfono
- 91 891 50 57
- Correo
- centro@centroclinicoquirurgico.com
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